MUJERES Y PODER: MÁS ALLÁ DEL FEMINISMO

Después de aprender, leer, platicar, escuchar y observar a tantas mujeres “poderosas” en todos los ámbitos: profesional, político, familiar, religioso, espiritual, en fin, en tantos roles. Me ha quedado claro que una mujer “poderosa” es fácilmente centro de atención, pero sobre todo es la persona que más pruebas y situaciones inusuales de sufrimiento personal vive día a día. Y es esto ultimo lo que hace que las mujeres y el poder definitivamente vayan más allá del feminismo.

El “poder” es sinónimo de fuerza, capacidad, energía o dominio. O sea que las mujeres con cualquiera de las características anteriores ¿son poderosas? Existen diferentes tipos de mujeres poderosas:Las que tienen fuerza y capacidad de decisión para hacer que las cosas sucedan, que pueden con todo lo que se les ponga enfrente, que definitivamente pueden mover a millones con su fortaleza e influencia:interior y exterior.También están las que tienen un poder heredado, o son hijas de o son esposas de, realmente tienen fuerza y dominio gracias a las posiciones de sus esposos, padres o familias, esas “poderosas” mujeres que resuelven todo con dinero o influencias heredadas. Bueno pero como olvidarme de las que son capaces de gobernar una nación, un estado o una ciudad, todas esas mujeres políticas que han logrado entrar a un círculo que les da “poder” de decisión y acción, y que dicho sea de paso, sufren en el camino a la obtención de ese poder como pocas.Y claro de las que más abundan, las que ejercen poder sobre sus familias; son capaces incluso de cambiar las decisiones de los hijos o esposos para su conveniencia o simplemente a su manera de ver las cosas. Y no quiero terminar mi resumido listado con las que tienen toda la capacidad intelectual y profesional para ejercer puestos y posiciones de “poder” las profesionistas existosas.

Un común denominador de todos estos tipos de mujeres es que donde quiera que ejerzan su poder siempre son y han sido minoría, situación que la mayoría sufre y una que otra disfruta y aprovecha. Sí, esa lucha sexista que hace que se sientan excluidas, pero que gracias al “feminismo” ha sido resuelta de la mejor manera, poniendo siempre a las dos mujeres de la foto dentro de un mundo de decisiones tomadas por hombres. Cabe señalar que mi postura no es a favor ni en contra de la corriente “feminista”, es de equilibrio. Ese perfecto equilibrio de una mujer que es capaz de ir a la universidad, casarse, tener hijos, viajar, trabajar, cocer calcetines, cocinar y de vez en cuando hasta hacer una que otra manualidad hermosa para su hogar, es decir, en el que ni una ni otra cosa atentan contra su identidad o individualidad.

No sólo se trata de mostrar el “pinkpower” o de ser la “mujer fuerte entre comillas” como muy bien nos enseña Paty Rodríguez Sarabia en su libro con tal título y en todos sus “feministas” publicaciones. Se trata de entender y ocupar nuestro lugar como mujeres poderosas que hemos sido creadas. Ser una mujer poderosa, va más allá de ponerse el pantalón y saco con las uñas pintadas de rosa y un maquillaje perfecto para salir a dar ordenes, demostrar inteligencia y capacidad en un mundo de hombres. Eso no es necesario, los hombres, no ignoran ni por un segundo el verdadero poder de la mujer.

Me dí a la tarea de preguntar a algunos amigos hombres, de diferentes edades, profesiones, clases sociales y nacionalidades: ¿cuál crees que sea el verdadero significado de una mujer poderosa? ¿Crees que una mujer debe buscar el poder o lo tiene naturalmente? ¿ quién es para ti una mujer poderosa y por qué? El resultado me ha sorprendido, muchos de ellos ni siquiera pudieron explicar la idea; otros me evadieron y terminamos con una linda conversación de temas completamente diferentes; hubo quiénes se tomaron tan a pecho la pregunta que no vale la pena ni siquiera mencionar sus frases sexistas que no venían ni al caso con mis preguntas; e incluso hubo quién me dijo: “Tu país aún no está preparado para ver mujeres poderosas” mientras caminábamos a la orilla de la playa en Santa Mónica; uno de los más divertidos fue: Mi madre obvio, ¿quién pude ser mas poderosa?, pero ante todas estas respuestas creció la necesidad de explicar más a fondo el verdadero “pinkpower”.

No se trata del poder que el mundo quiere darnos, que nosotras mismas hemos buscado y creído en muchas ocasiones encontrar. Como bien apuntaba en mi investigación previa a este artículo un gran amigo, abogado y pastor, no mexicano;  cuando le pregunté ¿cuál es el verdadero poder de las mujeres?, su respuesta fue tajante: “Lo único que sé, es que cuando los discípulos buscaban poder (sentarse a la derecha y a la izquierda de Jesús) Él les dijo: quién de entre vosotros quiera ser el mayor, hágase el menor y siervo de todos. El concepto de poderde Dios, que es el más grande, se vio expresado en una cruz”. Al analizar estas palabras era como si las ideas fluyeran de mi mente y de mi corazón, efectivamente el poder de las mujeres radica justo en eso, no necesitamos puestos, saco y pantalón, competir en un mundo de hombres o querer ser la cabeza o líderes de un movimiento, simplemente la mujer por su naturaleza es poderosa, que mejor definición de poder que la del mismo Jesús diciendo “ ¿quieres ser el mayor? Hazte el menor y siervo de todos, simplemente es nuestro papel en la sociedad. Estamos siempre entre las minorías y nuestra maravillosa fragilidad con necesidades de protección, nos hacen ser menores, además de que nuestro amor y corazón de mujer, nos lleva a querer siempre servir a los demás, voluntaria o involuntariamente, es algo genético, es parte de nuestra concepción divina.

La mujer no tiene porque competir o buscar el poder, es poderosa por el solo hecho de ser mujer, con su servicio a la familia, con su capacidad de dar vida, cada vez que decide callar para no discutir, retroceder para no interferir, perdonar para sanar, trabajar para alimentar y aportar, estudiar para aprender y superarse, apoyar a su esposo para construir una mejor sociedad, criar a sus hijos y educarlos para influenciar el mundo, sacar adelante su hogar y a su familia para lograr una mejor calidad de vida, cuidar su persona e imagen para embellecer la tierra, poner en juego muchas veces su propia integridad para apoyar a los que ama, pues este es el poder más grande que cualquier mujer puede tener, su incomparable capacidad de amor y sacrificio. En todos esos momentos, en cada lucha, en cada lagrima, en cada problema, en cada hijo que encuentra consuelo, en cada mujer profesionista que trabaja, en cada viaje sola o de amigas, en cada palabra que es guardada para el mejor momento o para el secreto eterno, la mujer esta simplemente demostrando su verdadero PODER.

Ileana K. Carrera

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Avatar de Laura Elena Lopez Hernandez Laura Elena Lopez Hernandez dice:

    Bendiciones por tan acertadas palabras, me consodero ser una gran mujer igual que todas que luchan. Me uno a ti, tengo muchos proyectos de vida que necesito de tu apoyo hermosa mujer.. De nuevo muchas bendiciones y éxitos!!

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