Después de aprender, leer, platicar, escuchar y observar a tantas mujeres “poderosas” en todos los ámbitos: profesional, político, familiar, religioso, espiritual, en fin, en tantos roles. Me ha quedado claro que una mujer “poderosa” es fácilmente centro de atención, pero sobre todo es la persona que más pruebas y situaciones inusuales de sufrimiento personal vive…
